martes, 28 de julio de 2009

The Whisperer in Darkness - H.P. Lovecraft (1930)

"Never was a sane man more dangerously close to the arcana of basic entity - never was an organic brain nearer to utter annihilation in the chaos that transcends form and force and symmetry. I learned whence Cthulhu first came, and why half the great temporary stars of history had flared forth. I guessed - from hints which made even my informant pause timidly - the secret behind the Magellanic Clouds and globular nebulae, and the black truth veiled by the immemorial allegory of Tao. The nature of the Doels was plainly revealed, and I was told the essence (though not the source) of the Hounds of Tindalos. The legend of Yig, Father of Serpents, remained figurative no longer, and I started with loathing when told of the monstrous nuclear chaos beyond angled space which the Necronomicon had mercifully cloaked under the name of Azathoth."

A veces, cuando uno lee a Lovecraft, especialmente algunos de los relatos que forman parte de lo que se ha dado en llamar los mythos (a pesar de que Lovecraft nunca hizo agrupaciones de sus relatos, ni tiene nada que ver con el destrozo que algunos de sus supuestos seguidores y los juegos de rol han hecho con su obra) uno tiene la impresión de estar frente a una reelaboración constante de situaciones, discursos y temas, como si el maestro de Providence hubiese andado buscando durante sus últimos años el relato perfecto de terror cósmico. Ese relato bien podría ser este The Whisperer in Darkness, que coge lo mejor de The Color out of Space y de The Dunwich Horror, y lo combina con algunos dejes que recuerdan a los viajes cósmicos de ilimitada imaginación de sus relatos primerizos de las Deamlands, y además dando con la extensión perfecta, unas setenta páginas.

Hay muchas razones para hablar de éste como de uno de sus mejores relatos. Para empezar, y a pesar de lo dicho arriba, quizá sea el primer relato de pura ciencia ficción salido de la pluma de Lovecraft, y, al mismo tiempo, de todas sus historias es en esta donde la sensación de tensión y quizá incluso de terror se apoderan con más fuerza del lector. Es este su relato de terror más alejado de las premisas góticas, dejando de lado incluso ese aire mítico y mágico que no deja de respirarse en los mythos, y por supuesto a años luz de sus fantásticos relatos primerizos, inspirados en Poe y en Dunsany. The Whisperer in Darkness es probablemente el relato arquetípico del terror cósmico. No hay nada sobrenatural, y si hay algo que no pueda ser explicado, se achaca simplemente a las limitaciones de los sentidos humanos. Incluso el discurso de la última carta de Akeley sobre la posibilidad de los viajes espaciales con la ayuda de los mi-go (que tanto me recuerda a los viajes onírico-cósmicos de relatos como The White Ship de 1919, o del genial The Dream-Quest of Unknown Kadath, del 27) es más típico de un relato de ciencia-ficción que no de uno de terror, y, sin embargo, el fondo del discurso es de una fuerza mística tal que recuerda obligadamente a sus relatos oníricos. Fondo que encaja además perfectamente con la clave del terror cósmico: la pequeñez y la indefensión del ser humano frente al cosmos infinito e inconmesurable. Y es esa la grandeza de Lovecraft, porque a pesar de todo hay algo de real en sus relatos, y es ahí donde reside la clave de su terror. Por supuesto, no hay ningun puesto de viajes interplanetarios en Plutón, ni existen los mi-go, e incluso todos los mythos suenan algo ridículos sacados del contexto de los relatos, y sin embargo el maestro de Providence acerca al lector a esas regiones inexplorables de la existencia, y hace que de alguna forma estén presentes en su vida, aunque sea llenando los inmensos huecos de la única forma posible, con la imaginación.
Para concluir, a pesar de que la estructura del relato es en todos los sentidos típicamente lovecraftiana (empieza con la típica confesión del protagonista alienado, apenas hay diálogos y cuando los hay son largos discursos, parte del relato se cuenta a través de la minuciosa transcripción de cartas, el argumento se centra en un profesor universitario y un erudito anacoreta que vive en un bosque donde ocurren sucesos extraños, etc.) su originalidad, que radica en lo descrito en el párrafo anterior, sumada a su duración perfecta y los pasajes de la descripción de Vermont y de lo sucedido en casa de Akeley, así como el discurso de la última carta, hacen de este relato algo inolvidable.

viernes, 17 de julio de 2009

AA= - Album #1 (2009)

The Mad Capsule Markets es una de las bandas más originales, estilísticamente hablando, que he conocido en mi vida. Desde sus primeros discos punk de principios de los noventa supieron crear un estilo propio, cargado de simplicidad y originalidad, llegando a veces a la pura experimentación y sin abandonar el punk para nada (algunos samplers aquí y allá). Por si no fuese poco interesante ya el sonido del grupo, a finales de los 90 Alex Empire, de Atari Teenage Riot, hizo un remix de una de sus canciones, que impactó al grupo hasta el punto de hacer mutar su sonido todavía un paso más allá. Con su espectacular OSC-DIS del 99, The Mad Capsule Markets dieron uno de los saltos comerciales y estilísticos más espectaculares que conozco, haciendo de su música un cóctel donde entraba de todo: pop punk, nu metal, hardocre, industrial, rap, reaggae, todo en un marco de digital hardcore al más puro estilo Atari, y, lo más impresionante, lo suficientemente escuchable como para conquistar la MTV.
Desgraciadamente, después de varios discos explorando este estilo y de giras en oriente y occidente la banda se separó allá por el 2005, y los tres miembros de la misma empezaron proyectos paralelos. Kyono, el cantante, editó hace poco el primer disco de su proyecto en solitario, WAGDUG FUTURISTIC UNITY, conservando el lado más digital hardcore y violento de los Mad. El bajista, el genial Takeshi Ueda, hizo hace poco lo mismo con su proyecto AA= (All Animals Are Equal), centrándose en el lado pop-punk y melódico del antiguo grupo, aunque sin abandonar la electronica y con bastantes mejores resultados.
Si el último disco de los Mad Capsule Markets, sin dejar de estar bien, dejaba claro que la banda estaba perdiendo fuelle, y el primer disco de WAGDUG no fue gran cosa, este disco de AA= es sin duda lo más cercano a los mejores discos de los Mad en espíritu y calidad que se edita en años, añadiendo tan sólo el cambio de aires necesario.
Los ingredientes son exactamente los mismos que los de la última época de Mad Capsule Markets, aunque con un ligero cambio de tono, el conjunto es más ligero, más pop y con pasajes de sintetizador más ambientales, cercanos al shoegaze en algunos temas, auque sin olvidar el lado crudo del industrial y el hardcore punk en otros. A pesar de que Ueda ha puesto un cantante en la banda, su voz es la que más se escucha, especialmente en los estribillos, lo cual sin duda es la clave de la accesibilidad del disco. AA= suenan muy fescos, quizá no tanto como los Mad Capsule Markets -la música ha evolucionado más rápido de lo que lo ha hecho Ueda-, y hoy en día AA= no suenan tan originales como los Mad en el 99 (aunque nadie le quita el mérito de haberse anticipado 10 años al resto del mundo del rock en todas sus variantes "extremas"), pero aún así éste primer disco es uno de los más interesantes que he escuchado ultimamente, al menos dentro del género.



Loser, primer single y la canción más accesible del álbum.




Freedom,en la onda de las canciones más industrial y electronicas de los antiguos Mad Capsule Markets.

martes, 7 de julio de 2009

La 6ª de Perdidos.

Las tres primeras temporadas de Perdidos son magníficas y aunque considero que objetivamente la primera es la única perfecta, me veo incapaz de elegir una personalmente. Probablemente la primera temporada es la que menos gana con los revisionados, pero quizá sea la más espectacular la primera vez que se ve. La segunda y tercera temporadas se mantienen en perfecta forma, la cuarta es espectacular la primera vez, pero mirando la serie en conjunto, carece de muchos de los elementos que hacen de Lost algo grande, además de cargar ya con el peso argumental que supuso el cliffhanger final de la tercera temporada, que ha sido sin duda la clave (al menos en lo que respecta al argumento) del declive que ha sufrido la serie en las dos últimas temporadas. Ese tenemos que volver, tan efectivo y espectacular cuando te golpea con sorpresa la primera vez, ha acabado por robarle a la serie casi toda la magia. Sin duda cuando acaba la 4ª temporada la historia es aún recuperable, pero después del desastre que ha supuesto la quinta temporada a todos los niveles (sí, tiene algunos de los mejores momentos de la serie, pero creo que en general no compensa), no sé qué esperar de la sexta y última, sabiendo que el tiempo que van a dedicar para concluir la historia (18 horas) es altamente insuficiente. ¿Qué es lo que tiene que ocurrir para que Lost pueda volver a la excelencia de las tres primeras temporadas? En mi opinión, lo siguiente:

1. Recuperar el rumbo de los personajes. Todos los personajes, al principio magníficos, han perdido su rumbo, excepto Sawyer o Sayid. Jack, Kate, incluso Ben y en mayor medida aún Sun, Jin, Hurley, Miles o Desmond han resultado totalmente caóticos durante la última temporda. Hay que ponerlos en su sitio, dedicar tiempo a su evolución y a determinar el estado en que se encuentran. Pero con 18 horas restantes, dudo que se pueda hacer nada de esto, al menos al nivel de antaño, para lo cual se necesita mucho más tiempo.

2. Devolver la sensación de misterio y aventura. Sí, ambos elementos siguen presentes, pero no de la misma manera, el aura mística ha desaparecido en beneficio de unos acontecimientos que se suceden demasiado rápido, lo que me lleva a los siguientes puntos.

3. Volver al desarrollo lento de la historia. Basta de escenas y diálogos apiñados de mala manera en un guión que se queda corto por simple falta de espacio. Basta de sucesos externos que arrastran a los personajes sin dejarles respirar, y lo que es peor, impidiendo su correcta evolución. Estamos perdidos en una isla tropical, es necesaria la sensación de calma y "atemporalidad" de las tres primeras temporadas, sin la anticipación constante de acontecimientos. Claro que el problema está en el mentado cliffhanger de la tercera temporada, es en ese momento cuando la serie deja de ser la serie de unos náufragos perdidos en una isla para pasar a convertirse en un thriller conspiranoico, lo cual no le sienta nada bien a la historia en mi opinión.

4. Finiquitar la trama de los Oceanic Six. Por suerte eso ya está casi hecho, pero considero que ha sido ese arco argumental el que ha hecho bajar a la serie del pedestal, por las razones que se desprenden de lo escrito arriba. Ha sido desastroso. Y el problema es que todo lo relacionado con Ilana me huele a vestigios de la trama Oceanic Six, no me está gustando nada y me da miedo.

Cumpliendo esos cuatro puntos, y con todas las cosas magníficas que hay en la recámara para una temporada final espectacular, se cumpliría mi deseo. Pero soy consciente de que nunca va a ser así. Lost no es mi serie, y aunque considero que los guionistas han traicionado el espíritu original de la historia, no me queda otra que adaptarme a lo que ha esdevenido el show. Con los últimos tres capítulos de la quinta temporada quedó claro que Lost aún tiene mucha calidad que ofrecer, si no de forma general, sí al menos en momentos puntuales que de forma individual pueden competir con lo mejor de las tres primeras temporadas. La quinta temporada ha tenido momentos que me han puesto literalmente la piel de gallina, y sé que como mínimo en ese aspecto (momentos puntuales espectaculares relacionados con la mitología de la isla, insertados en un argumento donde el ritmo y los personajes fallan estrepitosamente) voy a estar bien servido en la última temporada.

domingo, 5 de julio de 2009

Harmony

FreeTEMPO con el cantante de Clazziquai.