Cuanto más cine asiático veo, más me gusta el uso que se hace del tiempo. La película es casi un documental, apenas ocurre nada, la historia de los dos protagonistas no es más que una escusa, una metáfora del pasado perdido que la nueva China entierra a su paso. Lo que importa es la ciudad de Fengjie y la gente que vive en ella, cuyas vidas y las de su entorno se han visto afectadas por la construcción de la Presa de las Tres Gargantas. Por supuesto que el tiempo no es el único ingrediente, pero quizás el que más salta a la vista. La fotografía es espectacular, y los toques de realismo mágico y el guión dejan claro que estamos ante una obra de arte puro, sacando una belleza fría de la desolación de Yangtsé, mucho más allá del sentimentalismo.domingo, 28 de junio de 2009
Still Life. Jia Zhangke (2006)
Cuanto más cine asiático veo, más me gusta el uso que se hace del tiempo. La película es casi un documental, apenas ocurre nada, la historia de los dos protagonistas no es más que una escusa, una metáfora del pasado perdido que la nueva China entierra a su paso. Lo que importa es la ciudad de Fengjie y la gente que vive en ella, cuyas vidas y las de su entorno se han visto afectadas por la construcción de la Presa de las Tres Gargantas. Por supuesto que el tiempo no es el único ingrediente, pero quizás el que más salta a la vista. La fotografía es espectacular, y los toques de realismo mágico y el guión dejan claro que estamos ante una obra de arte puro, sacando una belleza fría de la desolación de Yangtsé, mucho más allá del sentimentalismo.jueves, 25 de junio de 2009
miércoles, 24 de junio de 2009
Caprica, episodio piloto (2009)
El piloto de Caprica es, al menos, interesante. La verdad, tras acabar Battlestar Galactica no sentí ninguna necesidad de saber más sobre la historia, porque su duración fue perfecta y vi todo lo que quería ver. Sé que quedaron algunos huecos, aunque pocos, debido a que Ron Moore quería una temporada más, que Sci-fi Channel nunca le concedió, y muchos asuntos de la "mitología" de la serie quedaron en el aire o fueron explicados rápidamente. Aún así, y teniendo en cuenta que pronto se estrenará la película The Plan que se supone llenará esos huecos, no había, en principio, ninguna necesidad de ampliar la historia con otra serie. Tampoco es que la historia vaya irse al catre, pues poco se sabía de la vida en las Doce Colonias que es lo que Caprica va a explorar principalmente, además de la creación de los cylons. En resumen, para los fans de Galactica puede resultar interesante echarle un ojo, y coincido en que este piloto bien puede ser un diamante en bruto, eso dependerá de los guionistas, pero a día de hoy pongo en duda el futuro de la serie en todos los sentidos. Veremos cómo sigue cuando se empiece a emitir la primera temporada a principios del 2010.
Le Fabuleux Destin d'Amélie Poulain. Jean-Pierre Jeunet (2001)
Ver Amélie es toda una experiencia a nivel visual, musical y narrativo, una delicia. Un pelín larga para mi gusto, pero es una de esas películas que practicamente cualquier persona disfrutaría, a muchos niveles distintos, y seguro que deja una sonrisa en la cara de la mayoría. Sin embargo, todas las amélies y todos los ninos del mundo no podemos ver una película así sin sentirnos embargados de una nostalgia y una tristeza profundas. Porque Amélie no es más que otra fantasía de una mente que nació caprichosa, un sueño irreal, y las amélies y los ninos sabemos muy bien, por propia experiencia, que les temps sont durs pour les rêveurs.jueves, 18 de junio de 2009
Röyksopp - Junior (2009)
Me he encontrado escuchando este Junior mucho más de lo que pensaba que lo haría tras la primera escucha. Así que algo tiene. Sigo pensando que es el peor disco de Röyksopp, además con diferencia, ese giro hacia el electropop y el disco no les hace ningún favor. Sin embargo, hay canciones funcionan muy bien sueltas, como Happy Up Here, The Girl and the Robot o You Don't Have a Clue, pero como álbum acaba resultando monótono. Se puede disfrutar mucho de la mitad de canciones del disco, pero la otra mitad (curiosamente la mayoría de canciones instrumentales) no alcanza ni de lejos el listón de los dos primeros discos de Röyksopp. Habrá que esperar a su próximo disco, Senior, para el que han reservado las canciones más downtempo y experimentales.domingo, 14 de junio de 2009
Beautiful. MEG (2009)
Yasutaka Nakata tiene un problema, y es que todos los proyectos donde mete la mano, ya sea como productor o como miembro oficial, suenan igual. Lo digo a falta de escuchar el último de Ami Suzuki, pero la regla se aplica desde luego a éste disco de MEG. Lo curioso es que, mientras los proyectos donde está directamente involucrado son siempre interesantes (Capsule, Coltemonikha), los grupos que produce "en la sombra" suelen ser bastante poco aprovechables, colecciones de desechos de Capsule, como la discografía de Perfume (exceptuando alguna canción), o este Beautiful. Más electropop que Shibuya-kei, el disco sólo va a ser de provecho para kawai girls histéricas o fans acérrimos de Capsule, entre los que, para bien o para mal, me encuentro. No me quejaré mientras Yasutaka siga sacando un disco al año con Capsule, que para algo es uno de los mejores proyectos que ha sido capaz de ofrecer el pop en la presente decada.sábado, 13 de junio de 2009
Star Wars Episode IV: A New Hope. George Lucas (1977)
Cuando yo nací, C3PO, R2D2, los stormtroopers, la Estrella de la Muerte, los ewoks y el yo soy tu padre llevaban años formando parte de la cultura popular, y aunque no vi la trilogía original hasta llegar a la adolescencia, el espíritu de Star Wars llegó a hacer algo de mella en mí. Ésta es la prueba de que en Star Wars había algo realmente poderoso, aunque, mirado fríamente, ese algo tenga más que ver con el genio de George Lucas para el marketing que con los méritos reales de la película. Creo que lo que realmente hizo especial a Star Wars fue su capacidad para reproducir un universo vivo. La mezcla del tono de la historia, el diseño, la música, los personajes, etc. son capaces de pulsar en la mente del espectador el botón de la imaginación, de forma que a pesar de no mostrar mucho más que dos planetas y un par de naves espaciales, uno siente y es capaz de imaginarse el resto del universo de Star Wars. Eso, unido al momento en que la película salió, por las circunstancias que sean, fue la receta del éxito de la película.Querer sacar de Star Wars un trasfondo filosófico y político como se ha llegado a pretender creo que es solamente fruto del fanatismo. La historia de Star Wars no tiene nada de original, bebe directamente de la ciencia ficción más blanda, de las space operas más románticas que estuvieron tan en boga durante la época de las revistas pulp, de esas historias arquetípicas de la fantasía ambientadas en un mundo de ciencia ficción que poco tiene de ciencia. A nivel cinematográfico, cualquier logro de la película de George Lucas se queda en poco si se saca a colación Blade Runner, del 82, y sobretodo 2001, estrenada casi una década antes que Star Wars. Es, pues, un error buscar en Star Wars algo más que una película de aventuras, típica aunque entrañable.
jueves, 11 de junio de 2009
Battlestar Galactica, inolvidable.
Lo primero que voy a escribir tras acabar Battlestar Galactica no es una crítica, porque ha trascendido el estatus de producto o serie de televisión para convertirse en una de las mejores historias de mi vida. Lo que se ha hecho con la última temporada de Galactica es algo excepcional, es pura literatura. Esos últimos 60 minutos que no tienen precio y que han hecho de esta una de las mejores experiencias que he tenido delante de una pantalla o de un libro, algo que dudo vaya a repetirse en muchos, muchos años, tantos como los que ha tardado en llegar esta vez. Hay pocas historias que consigan lo que Galactica ha conseguido, que no es tenerme llorando, dando saltos de emoción, o agarrándome a la silla de los nervios intermitentemente durante algo más de 40 horas en los últimos meses, sino hacer de ella misma una de las experiencias de la vida, erigirse como uno de los representantes de una de las cosas que hacen que siga levantandome cada mañana: el placer de conocer historias, en el formato que sea, y enamorarse de ellas, querer a sus personajes, hacerles un hueco en lo más profundo, cederles tu propia vida durante un tiempo, y sentir así algo único, importante y auténtico.Poco más puedo añadir ahora mismo. Gracias a los que han hecho esto posible y So Say We All.
lunes, 8 de junio de 2009
Battlestar Galactica, tercera temporada (2006-2007)
BATTLESTAR GALACTICA

They were created to make life easier on the Twelve Colonies.
And then the day came when the Cylons decided to kill their masters.
After a long and bloody struggle, an armistice was declared.
The Cylons left for another world to call their own.
A remote space station was built...
...where Cylon and Human could meet and maintain diplomatic relations.
Every year, the Colonials send an officer.
The Cylons send no one.
No one has seen or heard from the Cylons in over forty years.
Con estas palabras se inicia el espectacular piloto de la serie (remake de la Battlestar Galactica del 78, con la que poco tiene que ver a parte de los planteamientos básicos) donde, efectivamente, los cylones reaparecen, ésta vez tomando algunos de ellos una forma idéntica a la humana (aunque son todos clones de unos pocos modelos) destruyendo todos los planetas habitados por la civilización. Una pequeña flota de unas 50.000 personas sobrevive, lideradas por la única nave militar restante, la Battlestar Galactica y su comandante William Adama, así como por la ex secretaria de educación Laura Roslin, quien debe asumir las tareas de la presidencia de las doce colonias al haber muerto todas las personas que optaban al puesto antes que ella. La misión de la flota será encontrar seguridad en un planeta legendario, nombrado en las Escrituras, en el cual una treceava colonia se aisló de las demás formando su propia civilización. Ese planeta es ni más ni menos que nuestra Tierra.
La serie, además de la búsqueda de la Tierra y la lucha contra los cylones, tiene otro de sus ejes argumentales en los personajes. Desde la presidenta y el comandante, hasta los pilotos, los mecánicos, los personajes del puente de comando, el plantel de personajes principales y secundarios es extenso, y cada personaje recibe el tiempo que se merece. Quizás cabría destacar dos personajes, cuya relación es uno de los puntos claves de la serie: el científico Gaius Baltar, engreído, cobarde y escurridizo, quien se encuentra en una encrucijada al haber mantenido una relación de varios años en Caprica (la capital de las Doce Colonias) con una mujer a la que dio acceso a los códigos de defensa de las Colonias, y que resultó ser un cylon. Pero lo realmente interesante está en que, a pesar de no estar presente en la flota, la mujer se le aparecerá constantemente en su mente, forzándole a mantener conversaciones acerca de Dios, la naturaleza de los cylones así como la suya propia.
Galactica es, pues, una de las series más interesantes de entre todas las que pululan por ahí, no sólo por la maestría con que se desenvolupan el argumento y sus personajes, la lucha contra los cylones y las aventuras, o los dilemas sobre qué miembros de la flota son en realidad cylones, sino también por las reflexiones éticas y filosóficas que surgen en cada capítulo y que nos atañen directamente: desde el problema de la inteligencia y la técnica, o la confluencia de culturas, hasta la guerra, la política y el sistema legal, la fe y la razón, o el amor y la naturaleza humana.
LA TERCERA TEMPORADA
Después del espectacular giro argumental del final de la segunda temporada, donde gran parte de la flota decide asentarse en New Caprica (un planeta muy escondido que dificilmente puede ser encontrado por los cylones) tras la victoria de Gaius Baltar en las elecciones (hechos que que dieron a la serie el aire fresco que necesitaba), empezamos la tercera temporada con una de las tramas más extrañas de la serie, quizá por estar ambientada durante cuatro capítulos casi íntegramente en un planeta y no en las diversas naves de la flota: la resistencia contra los cylones en New Caprica y el retorno de los pocos que no quisieron asentarse en el planeta, con tal de rescatar al resto de la flota.
Los cylons, una vez descubierto el planeta tratarán de convivir de alguna manera con los humanos, haciendo de Baltar un títere y creando un cuerpo policial humano. Esta parte de la trama nos deja, pues, grandes escenas de acción y la posibilidad de ver a los personajes en situaciones poco usuales, como Tigh, Galen y Sam reuniéndose clandestinamente como miebros de la resistencia, Gaeta como ayudante de Baltar, o a un desmejorado Lee desolado en la Galactica. La estancia en New Caprica resulta clave para el argumento y las relaciones entre personajes, pues el bando elegido por cada personaje aquí tendrá repercusiones a lo largo de toda la temporada una vez la flota vuelve a ponerse en marcha, con la tensión entre los ex miembros de la resistencia con aquellos que colaboraron con el gobierno cylon, culminando en el juicio de Baltar de la season finale.
En la segunda parte de la temporada, que va desde el capítulo 6 hasta el 12, asistiremos a nuevas aventuras de la tripulación y a los primeros capítulos dedicados a una extensa exploración de los personajes, como Unfinished Business, donde se hilvanan sorprendentes recuerdos de las vidas que los personajes llevaron en New Caprica a partir de los combates de boxeo que se organizan entre los tripulantes de la Galactica con tal de reducir el estrés. Pero quizá lo más interesante de estos episodios es cuando asistimos al día a día dentro de una nave cylon, a través de los ojos de Gaius Baltar: vemos que no hay tanta diferencia en el ambiente, que las vidas de los cylones también están dominadas por el miedo y, sobre todo, la incertidumbre. Las escenas con el hibrido cylon de la nave, y la relación establecida entre Caprica Six, Baltar y Dianna, así como la búsqueda de ésta de aquello que hay entre la vida y la muerte, son de lo más interesante de la temporada.
Ésta parte de la temporada, así como la primera mitad, termina en un doble episodio cuando tanto humanos como cylones encuentran el Ojo de Júpiter, que supuestamente indica el camino a la Tierra, y se enfrentan por el en un planeta con una estrella a punto de convertirse en supernova.
Los últimos ocho episodios de la temporada conforman la última parte, basada en la exploración de personajes y algunas tramas autoconclusivas que, la verdad, aportan poco al argumento y son bastante anticlimáticas. Aún así, y a pesar de un ligero desgaste en los últimos capítulos que pide a gritos un giro argumental que vuelva a poner las cosas en marcha (y que llega de forma espectacular en los últimos veinte minutos de la temporada), se encuentran aquí algunos de los mejores capítulos de la serie. Por ejemplo, en Taking a break from all your worries Baltar (un Baltar más demacrado que nunca) es interrogado con drogas sobre su estancia con los cylones y su relación con ellos desde el día de la invasión de las Doce Colonias, en una de las escenas más duras de la serie, ahondando en lo más profundo de un personaje tan complejo como Gaius Baltar. La relación de Starbuck con su madre, que tanto contribuyó a formar su personalidad, así como con el cylon Leoben, y el supuesto "destino especial" de la mejor piloto de la flota se exploran en Maelstrom, uno de los mejores episodios en los que no aparece un sólo cylon. Las alucinaciones y los juegos con la mente de los personajes, cada vez más deteriorados, juegan un papel importante en estos capítulos, que culmina con una season finale muy poco espectacular hasta las dos escenas finales, que abren nuevas perspectivas y cierran la mejor de las tres primeras temporadas de la serie con un broche de oro.
sábado, 6 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
Cymbals - Anthology (2003)

Cymbals fue una banda de shibuya-kei bastante importante (editados ni más ni menos que por Victor Entertainment) hasta que se separaron en 2003, momento en el que supongo que se editó esta antología de 21 canciones, que es lo primero que escucho del grupo.
Hacen un shibuya kei bastante típico, tomando influencias de todo tipo pero orientado al jazz-rock, aunque sin dejar de lado la electronica en algunas canciones, y siempre con ese aire retro que tanto me gusta. No sé si es cosa de la recopilación pero se hacen un poco pesados, las canciones, excepto algunas excepciones, son todas muy similares. Pero no voy a decir que no tienen temazos, porque los tienen, es un disco interesante y muy agradable de escuchar, sobre todo para cuando a uno le apetece un shibuya-kei no excesivamente azucarado y que no sea un ataque masivo de cuteness al cerebro. Entre Paris Match y los primeros discos de Capsule.
Star Trek (2009)

La película es buena. No me gusta demasiado éste tipo de cine, basado en los efectos especiales a la hora de atraer al público, pero cuando está bien hecho no me importa verlo (recordatorio, ver The Dark Knight y Watchmen), y Abrams ha sabido contar una buena historia, que puede llegar a ser emotiva, sustentada en unos personajes carísmaticos (y algunos hasta muy interesantes, léase Spock). Porque, en fin, aquí el malo importa un pito y además es una mierda de malo (espero que en la próxima pongan a uno al menos un poco interesante), la gracia de la peli está en la relación entre Kirk y Spock (el resto de tripulantes están ahí para hacerse los graciosos, aunque consiguieron caerme muy bien, sobre todo el tipo ruso) y en las escenas de acción, algunas geniales como toda la parte de Vulcano. En fin, resultó entretenida, tanto argumental como visualmente, aunque la "batalla final" no está para nada a la altura del resto de la película. Después de todo me sigue pareciendo más interesante el trabajo de Abrams en TV que en cine, así que a ver si el tipo vuelve a Perdidos y nos saca las castañas del fuego (por pedir...).

