Ver Amélie es toda una experiencia a nivel visual, musical y narrativo, una delicia. Un pelín larga para mi gusto, pero es una de esas películas que practicamente cualquier persona disfrutaría, a muchos niveles distintos, y seguro que deja una sonrisa en la cara de la mayoría. Sin embargo, todas las amélies y todos los ninos del mundo no podemos ver una película así sin sentirnos embargados de una nostalgia y una tristeza profundas. Porque Amélie no es más que otra fantasía de una mente que nació caprichosa, un sueño irreal, y las amélies y los ninos sabemos muy bien, por propia experiencia, que les temps sont durs pour les rêveurs.miércoles, 24 de junio de 2009
Le Fabuleux Destin d'Amélie Poulain. Jean-Pierre Jeunet (2001)
Ver Amélie es toda una experiencia a nivel visual, musical y narrativo, una delicia. Un pelín larga para mi gusto, pero es una de esas películas que practicamente cualquier persona disfrutaría, a muchos niveles distintos, y seguro que deja una sonrisa en la cara de la mayoría. Sin embargo, todas las amélies y todos los ninos del mundo no podemos ver una película así sin sentirnos embargados de una nostalgia y una tristeza profundas. Porque Amélie no es más que otra fantasía de una mente que nació caprichosa, un sueño irreal, y las amélies y los ninos sabemos muy bien, por propia experiencia, que les temps sont durs pour les rêveurs.
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