Cuanto más cine asiático veo, más me gusta el uso que se hace del tiempo. La película es casi un documental, apenas ocurre nada, la historia de los dos protagonistas no es más que una escusa, una metáfora del pasado perdido que la nueva China entierra a su paso. Lo que importa es la ciudad de Fengjie y la gente que vive en ella, cuyas vidas y las de su entorno se han visto afectadas por la construcción de la Presa de las Tres Gargantas. Por supuesto que el tiempo no es el único ingrediente, pero quizás el que más salta a la vista. La fotografía es espectacular, y los toques de realismo mágico y el guión dejan claro que estamos ante una obra de arte puro, sacando una belleza fría de la desolación de Yangtsé, mucho más allá del sentimentalismo.domingo, 28 de junio de 2009
Still Life. Jia Zhangke (2006)
Cuanto más cine asiático veo, más me gusta el uso que se hace del tiempo. La película es casi un documental, apenas ocurre nada, la historia de los dos protagonistas no es más que una escusa, una metáfora del pasado perdido que la nueva China entierra a su paso. Lo que importa es la ciudad de Fengjie y la gente que vive en ella, cuyas vidas y las de su entorno se han visto afectadas por la construcción de la Presa de las Tres Gargantas. Por supuesto que el tiempo no es el único ingrediente, pero quizás el que más salta a la vista. La fotografía es espectacular, y los toques de realismo mágico y el guión dejan claro que estamos ante una obra de arte puro, sacando una belleza fría de la desolación de Yangtsé, mucho más allá del sentimentalismo.
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Para belleza la tuya chato
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